Principales atributos y ventajas de las ventanas de aluminio

 

Mucho se ha escrito  sobre las ventajas e inconvenientes principales que nos encontramos  cuando se habla de la instalación de ventanas de aluminio en Zaragoza.  Como todo en la vida, tiene sus pros y sus contras. Existe un debate al  respecto de si son mejores o no que las ventanas de PVC en Zaragoza.

 

Para poder elegir bien  la mejor opción del mercado para una instalación concreta, sin duda es  necesario conocer a fondo qué atributos tienen unas y otras y en qué  circunstancias son recomendables. No hay una respuesta única a la  pregunta de cuál de las dos es la mejor, porque para unos casos serán  idóneas unas y para otros se aconsejará las otras.

 

Existen dos tipos de ventanas de aluminio

 Por ello es importante  pararse a pensar cuáles son las necesidades reales que se deben cubrir  en el proyecto concreto de instalación de ventanas de aluminio en Zaragoza.  Se puede buscar una determinada estética que vaya acorde con los gustos  del cliente, o un buen aislamiento del ruido exterior que permita una  buena conciliación del sueño, o maximizar la entrada de luz natural a la  vivienda, etc…


En  definitiva, antes de decidir, y, sobre todo, para elegir bien, es  necesario disponer de una información técnica correcta y de las  circunstancias concretas que requiera una determinada instalación.


En  consecuencia, y para aportar luz al debate y ayudar a los clientes en  la decisión, vamos a analizar las características concretas y las  ventajas e inconvenientes que supone la instalación de este tipo de  ventanas.


En primer lugar, es necesario conocer el material que se utiliza en la fabricación de la carpintería de aluminio en Zaragoza.  El aluminio empleado en su fabricación es un metal ecológico que reúne  unas características muy específicas que lo hacen único respecto al  resto de metales. El que se utiliza en la elaboración de las ventanas es  un aluminio anodizado que le añade diversos beneficios y usos,  sobre todo en el sector de la construcción, siendo uno de los  componentes más utilizados.


Mediante  un proceso de electrólisis se consigue la oxidación en la parte  superficial, creando una capa protectora denominada alúmina. El grosor  de esta capa determinará las características de resistencia a los  agentes externos y durabilidad en el tiempo. Cuanto mayor sea ésta, más  protección se conseguirá y, en consecuencia, mejor prestación tendrá el  material obtenido. Sobre la capa de anodizado se puede aplicar después  una delgada mano de pintura o polvo, obteniendo con ello el tratamiento  de lacado y la multitud de colores y acabados que se pueden encontrar en  el mercado.


  • Simples:  son el tipo más básico, con una reducida capacidad aislante, tanto  térmica como también acústica. Su empleo más adecuado sería para  cerramientos que no requiriesen de un gran aislamiento.


  • Con  rotura de puente térmico: son las idóneas cuando lo que se busca es un  aislamiento máximo, tanto del ruido como de la temperatura. 

 Puesto que es uno de  los principales aspectos para lograr un aislamiento térmico y acústico  óptimo, vamos a explicarte qué es la Rotura de Puente Térmico (RPT) y para qué se utiliza.

De  entrada, hay que considerar que una de las características principales  del aluminio es su alto coeficiente de conductividad térmica. Por ello  los avances e investigaciones en esta materia han ido encaminadas a  solucionar este inconveniente. La Rotura de Puente Térmico soluciona  precisamente este problema de conducción térmica que se produce en las  ventanas elaboradas en este material. 


La  RPT tiene su base en el principio físico de la Transmisión, y con ella  se busca aislar en las ventanas los elementos internos de los externos.  Para conseguirlo, se emplea algún material aislante que se intercala  entre los perfiles (externo e interno) para evitar la transmisión de  temperatura (frío o calor) de uno a otro. Se requiere practicar una  unión perfecta entre ambos perfiles para garantizar la estanqueidad y  firmeza del conjunto. Este proceso encarece la fabricación, pero los  beneficios que se obtienen son un punto muy importante de consideración,  no sólo en términos de aislamiento, sino también en términos del futuro  ahorro energético que supone una ventana con RPT, que mantendrá la  temperatura interior de la vivienda: en invierno, conservando el calor  de la calefacción, y en verano manteniendo el fresco del aire  acondicionado.


También  la Rotura de Puente Térmico incide positivamente en las condensaciones,  siendo menos proclive a padecerlas que las ventanas sin RPT, sobre todo  en condiciones de elevada humedad y cuando exista una diferencia  significativa entre la temperatura en el interior y en el exterior. 


Ahora ya estamos en condiciones de contarte cuáles son las características y atributos esenciales que presentan las ventanas de aluminio en Zaragoza:

 1. Posibilidades estéticas.  Sin duda, el componente estético en la instalación de un cerramiento es  un factor determinante para lograr la armonía con el conjunto de la  vivienda. Pueden recibir cualquier tipo de acabado con lacado. Se pueden  lograr distintos efectos, como los que imitan la madera, los rugosos o  lisos, etc. Y Permiten la aplicación de una amplia y surtida gama de  colores.


2. Versatilidad en aberturas y complementos.  Permiten muchas más posibilidades en cuanto a los tipos de abertura que  se pueden aplicar, en comparación con otros materiales más  tradicionales. Esto logra cumplir con cualquier necesidad concreta que  pueda requerir un proyecto en términos de ventilación, iluminación o  protección. Se pueden adaptar múltiples variantes en aberturas de  movimiento simple (como por ejemplo las ventanas y cerramientos  corredizos, las pivotantes, las basculantes, etc) o en aberturas de  movimiento doble (como lo son las ventanas oscilolaterales y las  oscilobatientes)


3. Durabilidad y resistencia.  Con el tratamiento de anodizado bien realizado, se logra la adherencia  perfecta de la pintura que se aplique encima, con lo que se consigue una  perfilería que resiste el envite de los agentes corrosivos externos.  Las condiciones climatológicas en situaciones normales, no dañan la  superficie: ni se deforma ni se deteriora. Se logra una resistencia al  paso del tiempo, pudiendo prolongarse su vida hasta los 40-50 años,  siempre que se realice una mínima limpieza anual con un paño humedecido  en agua jabonosa. Para que la durabilidad sea óptima, sin duda es  necesario que la perfilería y el resto de componentes (herrajes,  acristalamiento, juntas de estanqueidad, etc…) sean de calidad y la  instalación sea realizada por profesionales cualificados. En  circunstancia meteorológicas extremas puede requerirse algún  mantenimiento extra o sustitución de alguno de sus elementos. 


4. Adaptabilidad a cualquier tipo de obra.  Los constantes avances tecnológicos en el sector, junto con la gran  ligereza de este material, son un factor determinante en la ejecución de  la obra, porque permiten una fácil adaptación, sean cuales sean las  exigencias arquitectónicas que demande el proyecto. 


5. Hermeticidad y estanqueidad. Si  se ha realizado una buena instalación con los accesorios adecuados  (acristalamiento, herrajes, etc), estos cerramientos mantienen una buena  hermeticidad al viento, por lo que la instalación de ventanas de aluminio en Zaragoza resulta una muy buena elección, teniendo en cuenta la incidencia de fuertes vientos en nuestra región: nuestro famoso cierzo.


6. Aislamiento térmico y acústico.  Que una ventana cumpla con unas buenas prestaciones en cuanto a  aislamiento, tanto térmico como acústico, requiere de partida una buena  instalación, un acristalamiento adecuado, y una buena estanqueidad.  Cumplidos los requisitos, estos cerramientos ofrecen grandes garantías  en este sentido. Hay que pensar que ventanas con una baja estanqueidad  son las responsables de hasta el 25% de pérdida de temperatura interior,  lo que implica mayores gastos derivados del incremento en la factura de  consumo de energía (luz, gas, etc…) 


7. Resistencia frente al fuego. Es  un tipo de material ignífugo, por lo que las ventanas fabricadas con él  son no inflamables. En el hipotético caso de que se produjera un  incendio, no se desprenderían partículas nocivas ni tóxicas para la  salud.


8. Facilidad de mantenimiento. El  cuidado y limpieza necesarios para garantizar su buen funcionamiento y  el de todos sus accesorios a lo largo del tiempo es francamente  sencillo, puesto que no atrae partículas de suciedad precisamente por el  tipo de acabado, y puede realizarse con una bayeta mojada en agua con  jabón una o dos veces al año. Los accesorios y herrajes no sufren  grandes desgastes, porque el rozamiento es muy suave y sutil, lo que  evita también problemas de averías y la necesidad de sustitución de  piezas es poco frecuente. 


9. Material ecológico y reciclable. Es  un elemento que, empleado en la fabricación de ventanas, puertas y  cerramientos, satisface la normativa medio ambiental. Es ecológico, no  tóxico y en su procesamiento no despide gases tóxicos. Es además  reciclable.

 Nuestra experiencia en  la instalación de ventanas de aluminio en Zaragoza nos dice que una vez  colocadas, este tipo de cerramientos no genera problemas o averías. Sus  grandes posibilidades estéticas permiten personalizar al 100% el acabado  visual que requiera el proyecto. Dada su gran ligereza, los herrajes,  bisagras y resto de accesorios tienen un comportamiento ideal a lo largo  del tiempo, incluso en ventanas de grandes dimensiones. Gracias a la  RPT, se consigue un buen aislamiento.


Las  ventanas que instalemos en nuestra vivienda probablemente se  sustituirán como mucho una vez en la vida. Por ello, si se realiza de  manera correcta, acudiendo a un instalador cualificado, eligiendo el  acristalamiento y resto de accesorios adecuados a nuestras exigencias y  necesidades, amortizaremos el dinero invertido y ganaremos en confort y  calidad de vida.